Cada vez son más las sagas que consiguen consagrarse en el mundo de los videojuegos, pero pocas de ellas pueden presumir de permanecer más de dos décadas en el mercado y poseer un catálogo tan amplio como el de la saga Prince of Persia.
El primer videojuego de Prince of Persia, lanzado en 1989, cautivó al público por mostrar al personaje de videojuegos con los movimientos más fluidos de todos los tiempos. Esto se debe a que su creador, Jordan Mechner, estudió durante horas una grabación en la que sale su hermano realizando movimientos y saltos. A partir de ahí comenzó a crear, en vez de diseñar a un personaje que se desplaza con posturas predeterminados.
Esta saga ha cosechado éxitos desde el MS-Dos, pasando por PC, Gamecube, Dreamcast, Ps2, Xbox, Ps3, Xbox 360 y Wii, múltiples versiones para las portátiles de Sony y Nintendo, sin olvidar otras tantas para los móviles e iphones. En total el príncipe ha protagonizado una veintena de videojuegos, contando con los múltiples Ports para otras consolas (sobre todo portátiles) con ciertas mejoras, calificándolo como un juego distinto (como sucedió con “El alma del guerrero” que tuvo su versión para las videoconsolas y un Port a las portátiles con nuevos puzzles y movimientos, considerándolo así un nuevo videojuego).
Principalmente nos centraremos en la evolución del príncipe fijándonos en sus videojuegos más relevantes. Comenzaremos por su estreno en 1989.
La trama era una de las más explotadas en la época, un héroe que debe salvar a una princesa en apuros. Nuestro príncipe disponía de una hora exacta para liberar a la princesa de las manos del visir, el cual la obligaría a casarse con ella. El sistema de juego era muy simple: el príncipe recorría distintas fases estáticas, es decir, el nivel no se desplazaba, sino que se dividía en distintos pantallazos, saltando, luchando y evitando caer en las trampas esparcidas por los niveles.
Tras este videojuego, le siguió otro en 1994 con la misma estética, pero con mayor diversidad en los escenarios. Fue en 1999 cuando el príncipe decidió dar el gran salto y pasar a las 3 dimensiones en Dreamcast con Prince of Persia: The Arabian nights, pero no tuvo una gran repercusión, provocando una etapa de capa caída a la saga.
2002. El renacimiento de una saga
Ésta permaneció en el olvido hasta que en 2002 Ubisoft se hizo con la franquicia y sacó Prince of Persia: Las arenas del tiempo. La nueva y renovada imagen de Prince of Persia salió para PS2, Xbox y PC cosechando un gran éxito y consagrándose como el mejor videojuego de plataformas del 2002. El príncipe consiguió una fluidez asombrosa, moviéndose por amplios escenarios bien logrados y poniendo a prueba la habilidad del jugador en saltos imposibles e ingeniosas trampas. En esta ocasión el videojuego se desarrollaba en una historia que recordaba tanto visual como argumentalmente al reino de las mil y una noches.
El padre de nuestro protagonista emprendió una guerra contra el Maharajá de las Indias, con ayuda del visir indio, el cual había traicionado al Maharajá a cambio de lo que el deseara. Una vez ganada la batalla, el visir le pidió la daga del tiempo, pero el padre de nuestro protagonista no podía quitársela al príncipe, ya que fue algo que encontró el y debía ser su regalo como recuerdo de su primera guerra. El visir consiguió engañar al príncipe para que introdujera la daga en un reloj de arena desatando las arenas del tiempo. Todos los humanos que allí habitaban se convirtieron en guerreros de arena, excepto el príncipe, el visir y la hija del Maharajá, la cual intentará hacer entrar en razón al príncipe para que devuelva la daga.
2004. Un príncipe más adulto
El éxito provocado fue el aliciente necesario para que los desarrolladores no tardaran en sacar una segunda parte de la saga, anunciando que sería una trilogía, toda ella, alrededor de las arenas del tiempo.
Así fue como en 2004 salió a la luz Prince of Persia: el alma del guerrero. En esta ocasión el príncipe, al usar las arenas del tiempo despertó al guardián de las arenas, El Dahaka, el cual tiene como misión acabar con la vida de aquel que manipule el hilo temporal. Para salvar su vida, el príncipe viaja continuamente al pasado y al presente para intentar reestablecer el orden, ayudado por Kaileena, una joven habitante de la isla en la que el protagonista se encuentra. Ésta le ayuda a llegar hasta la emperatriz del tiempo para que nuestro príncipe intente convencerla de no haber creado las arenas del tiempo y así reestablecer el orden y mantenerse a salvo.
En esta ocasión el príncipe tomo un cambio de imagen, volviéndose más oscuro y siniestro, así como el entorno también mantiene una atmósfera más siniestra. La temática del juego seguía siendo la misma, pero esta vez se le dieron aires más adultos no sólo eliminando colores y paisajes vivos, sino también en el método de combate. El estilo de combate es mucho más violento que su precesor, ya que en éste las decapitaciones y los golpes acompañados de desmembramientos son algo constante. La novedad fue que el estilo de combate se amplió a un gran número de movimientos que nosotros mismos podíamos enlazar, sin necesidad de tener siempre unos combos predeterminados, lo cual dio bastante más dinamismo la aventura.
2005. El final de una trilogía
Para cerrar la trilogía, Ubisoft sacó en 2005, Prince of Persia: Las dos coronas. El príncipe regresa a su reino de Babilonia acompañado de Kaileena. Pero cuando consigue vislumbrar la ciudad a lo lejos, se da cuenta de que está siendo atacada. El ejercito invasor busca a Kaileena, pues saben que es la emperatriz del tiempo y la matan por orden del visir del primer Prince of Persia, ya que al no existir las arenas del tiempo, los acontecimientos del primer videojuego no sucedieron. Al morir la emperatriz, el príncipe se ve envuelto por los efectos de las arenas del tiempo tras usarlas tanto tiempo, creándole un príncipe oscuro mucho más sanguinario y despiadado que sólo busca venganza. El príncipe recibirá la ayuda de Farah, hija del Maharajá de las arenas del tiempo. A lo largo de la aventura podremos manejar tanto al príncipe, que intenta salvar a los ciudadanos de Babilonia, como a su lado oscuro, que mediante pensamientos inducirá al príncipe a matar al visir.
El videojuego sigue la formula aplicada al anterior PoP, aunque con nuevos poderes, armas movimientos y alguna que otra novedad, como la muerte sigilosa, que permitía matar sin ser visto pulsando una serie de botones.
Aquí finalizó la trilogía más exitosa de las plataformas. Las tres aventuras salieron para PS2, Xbox y PC.
2008. La llegada de un nuevo príncipe a la nueva generación.
La última entrega del príncipe no tuvo las copias vendidas que se esperaba y tras haber conseguido terminar la trilogía, los desarrolladores de Ubisoft Montreal decidieron darle un cambio de aires a la saga.
Este cambio comenzó por el manejo de un nuevo protagonista. En vez de ser el príncipe de siempre, se trataba de un saqueador de tumbas que se encuentra a una joven que es perseguida por unos hombres. Nuestro nuevo “principe” se encargará de defenderla. La joven, llamada Elika, resulta ser una guardiana del árbol de la vida, árbol en el que Ormaz (dios de la oscuridad) encerró a Ahriman, (nombre de la oscuridad en los mitos persas). Ahriman ha ido expandiéndose y los dos jóvenes se ven envueltos en una misión a contrarreloj para evitar que el dios de la Oscuridad sea liberado.
Otro cambio importante fue la dirección artística. Unos grandes espacios abiertos, todos con abundante naturaleza, pero el detalle más destacado es que se pasó de la creación habitual en la saga a la creación de escenarios y personajes en cel-salding, una técnica en la que lo creado adopta un aspecto de dibujo animado o comic. Este cambio, junto con el uso de colores muy vivos potenció la belleza visual de los escenarios.
Para finalizar decidieron darle un enfoque mucho más aventurero, restándole acción al juego. En esta ocasión los únicos enemigos son los llamados “jefes finales” y algún que otro soldado de la oscuridad. La sobreexplotación de las habilidades del príncipe y la imposibilidad de morir (ya que cada vez que caes, Elika te salva de lo que sería una muerte segura) fue lo que más disgustó a los seguidores de la saga, haciendo que esta nueva entrega pasara sin pena ni gloria.
2010 El retorno del auténtico príncipe
Recientemente hemos recibido una nueva entrega de esta saga, acompañada del estreno de la película, protagonizada por Jake Gyllenhaal en la piel del príncipe y centrándose en la historia contada en Las arenas del tiempo, de PS2, Xbox y PC.
En su aventura más reciente el príncipe va a visitar a su hermano Malik, para que le enseñe las artes de combate, pero justo cuando llega, su castillo está siendo atacado y no le queda otra que ayudar a su hermano. Cuando están a punto de perder la guerra, Malik decide ir a la cámara del tesoro para liberar al famoso ejército del rey Salomón, pero lo que no sabe es que éstos no aceptan órdenes y transforman a todo el que toca en estatua de arena. Los únicos que se libran de esta maldición son el príncipe y su hermano, ya que cada uno guarda una parte de la llave que abre y encierra al ejército. El príncipe deberá encontrar la forma de volver a encerrar a los soldados de arena con la ayuda de una maga que le otorgará poderes y le irá guiando a lo largo de la aventura.
Este capítulo recupera al príncipe que dio el renombre a la saga, situando el argumento entre las arenas del tiempo y el alma del guerrero, por lo que la trilogía ha pasado a ser una tetralogía.
El diseño artístico nos recuerda mucho a la línea que siguieron los juegos de la generación anterior, dándonos espacios abiertos, grandes salas y esta vez con una calidad de detalle en los ropajes, paredes y objetos nunca antes vistos en un Prince of Persia. Esta vez el príncipe es mucho más habilidoso. Cuenta con la capacidad de controlar los elementos y unos nuevos movimientos de combates muy útiles, además de dinámicos.
Ubisoft ha decidido volver a recuperar la esencia de poner al jugador en prueba continua tanto en reflejos como en habilidad con el mando, proponiéndonos, escenarios llenos de complicaciones en los que el agua, por ejemplo, nos será de gran ayuda para avanzar, pero si no somos lo suficientemente rápidos puede convertirse en un obstáculo.
Con esta última aventura los seguidores del príncipe en más de una ocasión recordaran momentos de la trilogía que tan famosa hizo a la saga. El espíritu o esencia de una saga es lo que las diferencia y las hace seguir adelante y en este caso a Prince of Persia todavía le queda mucho por enseñar ya que su esencia, sigue intacta después de muchos años.
Pablo Nuño