Por fin y después de catorce jornadas el equipo charro consiguió en su feudo poder romper la maldición de esta temporada y vencer al filial del equipo donostiarra y lo hizo con algunos cambios evidentes respecto al boceto de Balta, anterior entrenador cesado esta semana y ahora exclusivamente director deportivo (por avatares de la Ley Concursal en la que se ve inmersa la U.D.S.).
Efectivamente las ideas de Zegarra difieren de lo visto hasta ahora, en una primera declaración de intenciones de cual puede ser su fútbol y por ende el que va a desarrollar el equipo albinegro. Mantuvo la defensa que Balta más utilizó (el cambio de Andrés por Sito Castro se ha debido al partido de suspensión que tuvo que sufrir el segundo). En medio del campo De Lucas jugaba cerca de los centrales arropado por Jonay y por Carlos de la Nava, abriendo el campo con Sergio García y Jeremy, con Marcos Márquez por delante. Además de estos hombres y en cuanto a ideas, el nuevo técnico buscó intensidad defensiva, apoyos en medio del campo y desbordes continuos por banda, donde los laterales de forma sorpresiva debían sumarse al ataque.
En la práctica el partido empezó bien, con un gol tempranero y dominio unionista, hasta la mitad del primer tiempo donde los vascos se fueron soltando y fueron llegando con peligro arriba y controlando cada vez más el juego, llegando a empatar el partido en una jugada que volvió a mostrar la debilidad defensiva de los charros.
La segunda parte comenzó igual que acabó la primera, pero alrededor del minuto 20 el equipo salmantino fue elaborando más y teniendo más participación en el juego llegando a tener sucesivas claras ocasiones que bien pudieron inclinar la balanza con más diferencia a favor de los charros (dos palos incluidos) y donde el trencilla de turno tuvo intervenciones erróneas como perdonar una expulsión clara de un jugador donostiarra cuando Jeremy encaraba sólo la portería rival y fue trabado sin castigo para el infractor. Ello al final pudo dar lugar a apuros en el resultado en una salida de Bernabé que se llevó por delante a su propio compañero Cuadrado, quedando el rebote a favor de un jugador contrario que no finalizó la jugada de auténtico milagro.
Mención aparte merece Carlos de la Nava, canterano de 18 años que cuajó un buen partido, ya que casi todo lo que hizo fue con sentido, demostrando que no es peor que muchos de los jugadores de la plantilla, ganándose más minutos y actuando con una madurez impropia en algunas de sus acciones, aparte de marcar el primer gol y dar tranquilidad a los charros e indicándonos Zegarra que le pueden más los hombres que los nombres y que otros canteranos pueden también tener su oportunidad (también intervinieron Coque y Sergio Ramos), debiendo saber gestionar sus participaciones para así sacar el mejor rendimiento.
También las dos bandas estuvieron acertadas e hicieron muchos kilómetros, ayudando en ataque y en defensa y buena fue la aportación de De Lucas que estuvo seguro en el pase y siendo la referencia en la salida de balón.
Sólo queda rematar lo visto y poder seguir sumando puntos para poder escalar posiciones, ya que partidos por disputar sí que quedan.
JAVIER OLLERO
Exjugador U.D. Salamanca